¿La cerveza engorda? Mitos y verdades sobre la popular, milenaria y sabrosa bebida


En todos los campos de la vida existen creencias extendidas, medias verdades o directamente bulos o fakes que circulan entre nosotros y que, a fuerza de repetición, damos por ciertas.


El territorio de la cerveza no es ajeno a este reciente fenómeno de los ‘fakes’, aunque algunos son tan antiguos como la milenaria bebida.


Los expertos cerveceros de Heineken España someten a su ‘fact-check’ algunas falsas creencias sobre la cerveza muy extendidas.


Mitos y falsas creencias sobre la cerveza


La cerveza se toma siempre muy fría

Falso. Aunque en los países de climas cálidos, probablemente por el clima, se tiene la cultura de tomar la cerveza a baja temperatura, porque ayuda a potenciar el poder refrescante, a la par que nos dificulta de percepción sensorial.

Pero, hay determinadas cervezas, como las artesanal, que para disfrutar de todos sus matices se recomiendan servir a una temperatura mayor.


La cerveza engorda

Depende. “La cerveza está incluida en el texto de la Dieta Mediterránea, considerada Patrimonio de la cerveza. Es uno de los alimentos con menos calorías sobre la barra del bar, además de ser rica en nutrientes, como carbohidratos y proteínas, vitaminas, ácido fólico y antioxidantes”, explica Irene Pascual, maestra cervecera. En conclusión, el que engorda es el que se la toma en exceso.


La malta es un cereal

Falso. La malta no es un cereal si no el resultado de la transformación de cereales como el trigo o la cebada. “Gracias a esta transformación, los nutrientes que tienen los cereales quedan disponibles para que, después de que el maestro cervecero haga su proceso de cocimiento, la levadura pueda transformarlos en cerveza”, explica Irene Pascual.



La levadura en un ingrediente

Depende. La levadura es un microorganismo vivo que se añade en el proceso de elaboración de la cerveza. No obstante, los maestros cerveceros tienen cierto debate alrededor de si técnicamente la levadura juega el mismo rol que las materias primas: el agua, el cereal malteado y el lúpulo.


Esto se debe a que: “en el caso de las cervezas filtradas, el proceso de filtración elimina las levaduras que se han utilizado en la fermentación. Es decir, después de filtrar no quedan prácticamente ninguna levadura en la cerveza. No ocurre lo mismo en las cervezas sin filtrar tan populares”, explica Paco Ruiz.


No se debe servir con espuma

Falso. Si tomas una cerveza directamente de una botella y esa misma cerveza te la sirves en un vaso o copa, aprenderás que la cerveza se disfruta mejor en un vaso o copa porque logras una decarbonatación natural, es una técnica de servido que debe formar espuma de tres centímetros aproximadamente. Tenemos que servir la cerveza con espuma, es parte de la cerveza.


Las cervezas oscuras tienen más alcohol


Falso. No siempre, depende de la receta de la cerveza. Existen los estilos de cerveza, dentro del mundo del tipo lager, hay la dark lager como comprenderás lo único es que le estamos agregando diferentes tipos de malta que le darán color oscuro, no obstante, sigue siendo una cerveza de tipo lager. Entonces, no necesariamente los colores definen el nivel de alcohol.


Fuente: EL UNIVERSO






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