Inclusión digital para las personas de edad avanzada


El tema del envejecimiento en un mundo digital se aborda dentro del trabajo de inclusión digital del sector de desarrollo de las telecomunicaciones de la UIT. Envejecer es un privilegio, y envejecer en un mundo digital es una oportunidad. El trabajo de todos puede hacer la diferencia, pero solo trabajando juntos podemos generar cambios y lograr una vida activa, saludable y feliz para los adultos mayores de hoy y de mañana.


Así lo destaca Naciones Unidas a través de las observaciones de Roxana Widmer-Iliescu, coordinadora principal de Inclusión Digital del UIT-D, coordinadora para la accesibilidad de las TIC, las personas de edad y los pueblos indígenas en la Unión Internacional de Telecomunicaciones.


Dos megatendencias están convergiendo exponencialmente ya a escala global: el avance tecnológico y el envejecimiento de la población. Este fenómeno presagia cambios considerables en el panorama socioeconómico y los modelos comerciales intersectoriales.


El envejecimiento es una parte inevitable de la vida que afecta a todos. Por lo tanto, es esencial que fomentemos una experiencia de envejecimiento saludable y activo para las generaciones presentes y futuras. “Afortunadamente, estamos envejeciendo en un mundo digital. Tenemos herramientas para ayudarnos a vivir más tiempo, mantener vidas activas y saludables y hacer contribuciones socioeconómicas a la sociedad que nos permitan vivir nuestras vidas al máximo”, destaca la especialista.


“Los avances tecnológicos han cambiado radicalmente nuestro mundo. El trabajo, la educación, el ocio, la socialización y tantas otras actividades tienen lugar en el espacio digital. ¿No querríamos seguir accediendo a todos los beneficios de dicha tecnología a medida que envejecemos? Deberíamos comenzar eliminando la idea errónea de que las generaciones mayores no usan la tecnología, ya que muchos se están volviendo expertos en tecnología. Para promover una cultura de envejecimiento saludable, en la que las personas mayores estén plenamente incluidas en la economía digital, es vital que promovamos tecnologías accesibles digitalmente y habilidades digitales adaptadas a las necesidades del envejecimiento. Al implementar dicha accesibilidad, la participación de los representantes de los usuarios finales es fundamental”, dice la coordinadora.


Las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), si se construyen teniendo en cuenta los requisitos de accesibilidad digital y el diseño universal, pueden marcar una diferencia fundamental en la creación de comunidades y entornos digitales inclusivos y adaptados a las personas mayores. “Si bien los servicios de salud son el recurso más desarrollado para los adultos mayores, muchas otras áreas permanecen subdesarrolladas, como el ocio y el entretenimiento. Las TIC pueden proporcionar un acceso valioso a los servicios en línea públicos y privados para comprar bienes en línea en lugar de ir a las tiendas; pagando impuestos; completar transacciones financieras de forma segura desde casa; y aprender nuevas habilidades a través de plataformas de aprendizaje electrónico”.


En este sentido, las aplicaciones de cibersalud y bienestar permiten a las personas mayores gestionar su salud y mantener su independencia, señala la experta. “La tecnología es cada vez más crítica para la inclusión social, ya que permite a las personas mayores mantener un contacto cercano con familiares y amigos, y superar el aislamiento social y la soledad. Durante la pandemia de COVID-19, se ha demostrado que la tecnología ofrece infinitas oportunidades de aprendizaje e interacción a través de aplicaciones innovadoras, como la realidad virtual y aumentada y la inteligencia artificial. La clave del éxito es desarrollar tecnología centrada en el ser humano que pueda ser utilizada por tantas personas como sea posible”.


Fuente: EL UNIVERSO

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