Dulce María lo cuenta todo; nuevo sencillo, segundo embarazo y una etapa que no vio venir: “No cambiaría nada”
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La cantante habla en exclusiva sobre su segundo embarazo, su plenitud a los 40 y el significado detrás de “Casi algo”.
Dulce María atraviesa una de las etapas más plenas y conscientes de su vida. A sus 40 años, sin arrepentirse de nada y con la certeza de que cada paso la llevó al lugar correcto, la cantante mexicana se prepara para recibir a su segundo hijo junto a su hija María Paula y su esposo, Paco Álvarez.
Con más de tres décadas de carrera llenas de éxitos, tanto en conjunto con RBD como en su etapa como solista, la artista demuestra que su evolución personal va de la mano con su crecimiento profesional. En medio de esta etapa íntima y transformadora, presenta “Casi algo”, un tema que habla de esos amores intensos que nunca tuvieron nombre. En conversación exclusiva con People en Español, Dulce María abrió su corazón sobre la maternidad, su madurez emocional y el significado detrás de esta nueva canción.
Estás viviendo un momento muy especial con la llegada de tu segundo bebé. ¿Cómo te sientes física y emocionalmente en esta etapa del embarazo?
Cumplí 40 en diciembre y esta noticia, esta sorpresa, llegó a mediados o finales de julio de 2025, que fue cuando nos enteramos. Obviamente me cambió todos los planes, porque siempre viene una versión de ti diferente a la que ya conoces, y empieza desde el momento en que te enteras que estás esperando otro bebé. Me he tratado de cuidar muchísimo, con todos los achaques y síntomas del embarazo que son conocidos, pero nadie te cuenta qué tan incómodos pueden llegar a ser y qué tan retadores. Tu cuerpo cambia mental, hormonal y físicamente; cambia por todos lados.
Aparte, ya soy mamá de mi chiquitina. Entonces es como un vértigo entre emoción, nervios, miedo, ilusión y gratitud. Es algo hermoso saber que tu cuerpo está dando vida. Yo no me imaginé que a mis 40 iba a estar sintiendo otra vez esta maravilla de saber que una vida se está formando a partir de mí. Es algo impresionante y algo de lo que me siento agradecida de poder vivir.
¿Cómo ha reaccionado tu primera hija ante la noticia de que pronto tendrá un hermanito o hermanita? ¿Qué has notado en ella en estos meses?
Mira, ella desde hace tiempo me pedía tener una hermanita o hermanito. Eso es bueno, porque quiere decir que quiere. Pero al final lleva cinco años siendo la más chiquita de la familia. Ella es la princesa, es mi única hija. Entonces, por ese lado, tiene toda la atención. Tiene a sus otros hermanos, pero al final ella es la más chiquita y toda mi atención es para ella. Ahora creo que sí hay un poco de celitos y esta nostalgia de dejar de ser la bebé. Está muy cercana a mí, quiere estar conmigo y también con su papá; como que tiene esas ganas de sentirse chiquita. Pero creo que es normal. El reto va a ser cuando nazca.
¿De qué manera la maternidad ha transformado tu forma de ver la vida y de tomar decisiones, tanto personales como profesionales?
La maternidad me cambió por completo. Desde 2020, cuando me convertí en mamá, desde que te embarazas empieza a nacer una versión de ti que no conoces aún, que se va transformando en las diferentes etapas de la maternidad. A veces sientes que no vas a poder, pero al final dices: wow, no sé ni cómo le hice, no sé cómo pude, pero de alguna manera Dios te prepara para las cosas que vienen y que a veces no te esperas o no sabes.
Obviamente mis prioridades cambiaron. Cambió todo. Mi cuerpo cambia mentalmente, físicamente; cambian tus prioridades, cambian tus tiempos, cambia todo para poder dedicarte a tus hijos. También depende del tipo de maternidad y del tipo de proyectos que quieras o no quieras tener.
Yo estuve casi un año, bueno, un poquito menos, como nueve meses después de que nació Mara Paula, sin trabajar, y luego empecé a hacer cosas. Decidí seguir trabajando y haciendo cosas de mi carrera a la par, pero todo eso cambia. No sé ahora cómo va a ser porque finalmente ahora tengo otro bebé, a mi hija. Eso me deja con mucho menos tiempo. No sé cómo va a ser ser mamá de dos. Obviamente mis tiempos, mis prioridades y mis decisiones cambian porque ahorita mi prioridad es sacar adelante a mi familia y a mis bebés.
Si tuvieras la oportunidad de cambiar algo de tu vida antes de convertirte en mamá, ¿habría algo que harías diferente o todo ha llegado en el momento correcto?
Creo que no. La verdad es que yo había vivido muchas cosas, tanto profesional como personalmente, incluso antes de casarme, y creo que eso también me preparó para ser mamá. Nada te prepara para ser mamá, pero no cambiaría nada. Hice muchas cosas, trabajé desde los cinco años y fui construyendo este camino para poder ser artista independiente, preparando el terreno para que cuando tuviera un bebé no tuviera la presión de irme de gira, de promoción o de cumplir lo que alguien me impusiera.
Esa parte de ser independiente la fui preparando y pensando, y justo en 2020 empecé a sacar mis canciones de Origen, que fue mi primer disco independiente. Siempre puedes pensar “ay”, pero al final creo que hice todo. Las almas saben cuándo llegar y fue a una edad en la que ya estaba lista. Me embaracé a los 34, casi 35, y ahora tengo 40. Ya ni me lo esperaba, pero era como mi límite. Esto también es algo importante para mí porque es completar mi familia.
Es otra etapa personal muy importante en la que no puedo dar mi 100% físicamente para estar en proyectos, de gira o en otras partes, porque toda mi energía emocional, mental y física está en otra prioridad. Aun así, para mí es importante seguir en contacto con mis fans más fieles y eso es lo que estoy haciendo. Por eso he decidido seguir sacando música, a pesar de que me cambió el rumbo, los planes y la vida al enterarme de mi embarazo. Saqué Jaula de Oro y me enteré un poquito después, pero dije: no, quiero seguir sacando música. Cuando llegue el momento, ojalá pueda retomar de otra forma mi carrera, pero mientras hacer lo que me sea posible y estar conectada con mis fans más fieles.
En medio del embarazo sigues creando música. ¿Qué tan importante ha sido para ti mantener ese espacio creativo durante esta etapa tan íntima?
Para mí es importante. Yo ya tenía avanzado mi proyecto de música, lo que estaba haciendo ahorita, y he tratado de terminar lo más que puedo para poder compartirlo con la gente. Podría haberme esperado más tiempo para cuando nazca, pero la verdad dije que no, porque las canciones es mejor sacarlas cuando te mueven, cuando tienen sentido para ti, cuando la producción está reciente. Es como cuando haces una pizza recién salida del horno: prefieres comértela lo más pronto posible a que se seque y luego digas “ya”. Eso es un poco lo que sentí. Dije: no, mejor las saco ahorita, aunque no pueda hacer tanta promoción físicamente o conciertos, pero voy a sacar la música y mis fans más fieles, que están esperando, pueden seguir con esa conexión y esa vigencia.
Al final de cuentas, la música la hago porque para mí es importante seguir creando; es una parte importante de mí como mujer y como profesional. Y en la maternidad es una etapa muy solitaria y muy invisibilizada, donde es como “está embarazada, qué bonito”, y luego la gente se olvida de todos los retos que tiene una mujer embarazada y de todo lo que implica física y emocionalmente. Siento que hay que visibilizar más eso y también este miedo de preguntarte qué versión va a ser ahora de mí. Al final de cuentas, esta Dulce que era antes de María Paula ya se transformó, y ahora, desde que me embaracé, esa versión anterior tampoco existe. Voy a ser otra que todavía no estoy por descubrir, primero Dios, y todo eso es retador.
Más que crear cosas nuevas, estoy tratando de cerrar lo más que puedo lo que ya había hecho. Quedarán algunas pendientes que ya están casi listas y, primero Dios, retomaré cuando me recupere, cuando nazca el bebé y todo.
Por eso “Casi algo” es importante, porque justo es como el último sencillo que saco antes de convertirme nuevamente en mamá. Es nombrar estas relaciones que son intensas y que pueden llegar a ser significativas en la vida de las personas, pero que no tienen un nombre. Son pequeños duelos que no se nombran porque nunca tuvieron una etiqueta. No es lo mismo terminar con alguien que fue tu novio y decir “ya no es mi novio” y superarlo; eso es más claro mental y emocionalmente, aunque te tardes. Los “casi algo” generalmente no se nombran y entonces no terminan de empezar ni de acabar. A veces tienes que tomar decisiones y alejarte.
En mi caso, antes de casarme lo llegué a vivir, y a veces tienes que decidir que, si no se concreta nada, aunque haya un cariño que no se nombra porque no se sabe qué es, tienes que ir hacia lo que quieres, que es algo completo, poder hacer tu vida con alguien y compartir.
Creo que son relaciones que todos hemos vivido y que están más de moda, ya sea por miedo al compromiso o por etapas de transición donde estás conociendo y aprendiendo de las personas. Lo que quiero con esta canción es darle nombre a ese sentimiento que a veces no te sientes con derecho de contar, aunque haya sido más importante incluso que una relación que sí tuvo nombre, y que la puedan cantar, sentir y nombrarlo sin pensar que están locos porque ese “casi algo” fue importante en su vida. “Casi algo” habla de relaciones intensas que nunca tuvieron un nombre.
¿En qué momento de tu vida conectaste con este tipo de historias inconclusas?
Bueno, todo lo que te platico tiene nostalgia, pero también es un poco un cierre de ciclo y nombrar esa emoción y esa relación que fue casi amor, pero a la vez no sabes ni qué fue, si empezó o si terminó. Es eso: validarlo y cantarlo. Además, es una canción que me gusta mucho. Está producida por un productor español. A mí me gusta mucho el pop español; me recuerda un poco a los tintes ochenteros y eso a mí me gusta. Es algo muy amigable.
A diferencia de, por ejemplo, “Gracias”, la canción que saqué antes de esta, que a mí me gusta muchísimo y es muy importante para mí. La letra es muy importante, la escribí con Erika Ender, que es una mujer que admiro muchísimo como ser humano y como autora. Es increíble poder plasmar una letra más densa, con otros mensajes, más metafórica. También la trabajé con Navales; él la produjo y la terminamos de componer juntos. Es una canción de la cual me siento muy orgullosa, pero no es tan comercial; sí le tienes que pensar más. Es una balada más densa y más larga.
“Casi algo”, en cambio, es muy fácil para este 14 de febrero, Día de los Enamorados, que no necesariamente todo el mundo tiene pareja. Puedes pasarla muy bien con tus amigos, pero si estás en la etapa del casi algo, que no sabes ni siquiera si lo vas a ver, si lo puedes felicitar o no, porque es Día de los Enamorados y en teoría no saben ni qué son, o simplemente recordar. Creo que es una canción cuya música es alegre, la melodía también, pero la letra tiene esa nostalgia, como bien lo dices.
La canción transmite una nostalgia muy sutil, pero también mucha honestidad emocional. ¿Qué fue lo más personal que dejaste plasmado en este tema? Este sencillo marca una etapa musical más madura y cercana. ¿Sientes que esta evolución artística va de la mano con la mujer que eres hoy?
Sí. Este sencillo y esta etapa en general empezaron con “Ojalá”, mi colaboración con Beret. Esa canción hablaba mucho de varios temas y el video también lo hicimos para visibilizar la salud mental y muchas otras cosas que se tocan ahí. Además, refuerza ese nexo mío con la gente de España y con muchos otros fans de Europa.
Estas son canciones inéditas y recientes, porque con Origen fue rescatar canciones de hace muchos años; fue algo mucho más conceptual. Esto es más fresco, más actual, donde sí retomo historias y cosas de mí, obviamente del pasado, porque me es más fácil escribir de algo que ya viví y que ya integré en mí para poder compartirlo con la gente, en lugar de hablar, por ejemplo, ahorita de mi embarazo o de la versión en la que me voy a convertir, que me encantaría, pero eso generalmente lo logro escribir ya que pasé las etapas.
Has trabajado “Casi algo” junto a Fernando Boix y Pambo. ¿Cómo fue el proceso creativo y qué aportó cada uno a la canción?
Con Pambo ya había escrito varias cosas, ya habíamos compuesto antes, y tuvimos varias sesiones en 2023. Después seguí componiendo con Fer, pero ese día nos conocimos y nos juntamos Fer y Pambo. En realidad, Fer hizo toda la música, que desde entonces me encantó. Yo traía la idea de “Casi algo” y Pambo, además de tener ideas melódicas increíbles, tiene una manera muy buena y muy fácil de conectar con la gente, de decir cosas que pueden ser complicadas de una forma sencilla y ponerlas en imágenes para que sea fácil conectar con eso.
Creo que la letra la escuchas y no necesitas traducirla; es muy literal, muy fácil, pero a la vez bonita. Fluyó muy fácil esa canción, me encantó desde que la hicimos y encontró su lugar y su momento para salir.
Tus lanzamientos recientes muestran una narrativa más emocional y reflexiva. ¿Qué te inspira actualmente a la hora de escribir y elegir canciones?
Actualmente, ahorita que estaba trabajando en todas estas canciones, algunas que ya están casi listas para ver la luz y otras como “Jaula de Oro”, que es una música que también me gusta mucho, pero lo que dice es fuerte. Al final, a veces estamos en una zona de confort o incluso en una jaula de la que hay que salir, donde hay que ser valiente. Puede ser una relación de pareja, una relación laboral, incluso tu familia o tu propia mente, donde te quedas estancado y no quieres salir. Estás en una jaula de oro, aparentemente cómodo, pero en realidad te estás marchitando.
La letra me parece muy poderosa y lo que hago es escribir de lo que siento, de las cosas que necesito sacar o de los mensajes que me gustaría transmitir con mis fans. A mí me encanta la música, me encantan las canciones. Me encanta escuchar una canción y decir: qué padre letra, porque habla de algo que yo he vivido, y entonces te identificas, te sientes comprendido y menos solo. Eso es lo que busco también hacer con mi música en este momento.
Como mamá de dos, ¿cómo imaginas el balance entre tu carrera artística y la crianza de tus hijos en los próximos años? Mirando hacia adelante, ¿qué sueñas para esta nueva etapa de tu vida, tanto a nivel familiar como musical?
No sé cómo va a ser, te lo juro. Estoy nerviosa, estoy emocionada. No sé cómo voy a ser como mamá de dos, no sé cómo le voy a hacer para encontrar ese equilibrio entre mi carrera y la crianza. Mi carrera es algo que cumplió 35 años en diciembre y es algo a lo que me he dedicado toda mi vida: crear, escribir, hacer canciones, incluso actuar. Todo esto y estar en contacto con mis fans, con la gente en general, para mí es muy importante; es parte de mi vida, de mi historia y de cómo siento que soy como persona y como mujer.
Obviamente ya no concibo mi vida sin ser mamá y ahora no sé cómo voy a ser mamá de dos. No sé cómo es eso; lo voy a experimentar pronto, primero Dios. Creo que va a ser mucho más retador porque la exigencia es el doble y además es empezar otra vez como de cero con un bebé. No tengo un plan de retirarme; seguramente unos meses estaré más ausente, pero tampoco podría decir que voy a regresar con tal proyecto, porque no sé cómo va a ser. Lo que sí sé es que crear, escribir y probablemente seguir haciendo música es algo que necesito y que me gusta, y voy a buscar la manera de hacerlo. Regresar a la televisión o a otros proyectos no sé cómo ni cuándo vaya a pasar, aunque me encantaría porque es parte de mí.
¿Y qué sueño? Primero que nada, ser una buena madre y un buen ejemplo, poder crear personas felices, libres y seguras, y darles lo mejor que yo pueda en todos los aspectos, con mi familia y con mi esposo. También traigo algunos proyectos con Paco; yo estoy escribiendo cosas y más adelante podremos platicar de un proyecto que tenemos juntos. Pero ahorita lo más importante es esto: mis hijos son mi proyecto más importante, son seres humanos, y como mujer tengo mucho que enseñarles y mucho que aprender también. (PC)