Willie Colón, de las calles del Bronx a las tarimas de la salsa
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Willie Colón falleció el 21 de febrero de 2026, siendo uno de los pilares de los cimientos de la salsa neoyorquina, en la que no solo innovó en la mezcla de ritmos sino que escarbó en otras culturas, como la brasileña.

En la sala de un hospital, en la ciudad que lo vio nacer, murió Willie Colón. Era el 21 de febrero, invierno de 2026, cuando el arreglista por excelencia de la salsa falleció a los 75 años, dejando alrededor de 29 álbumes de estudio que marcaron el sonido de un movimiento. El trombonista estadounidense dio su último suspiro en Nueva York.
Colón, quien fue parte de la arquitectura de las salsa desde los cimientos, incluso en el desarrollo del sello Fania Records, vendió más de 30 millones de discos. Inició componiendo música para que otros la canten; ahí sus duplas más recordadas: Héctor Lavoe y Ruben Blades, quienes entonaron las canciones más recordadas.
Willie Colón, en sus primeras canciones, sobre todo con Blades, defendía temas sociales ligados a los derechos humanos, sobre todo vinculada a la experiencia latinoamericana. Sin embargo, parafraseando al politólogo Giovanni Sartori, en su libro La democracia en 30 lecciones (2008), el liberal de hoy es el conservador del mañana. Colón, quien en 1994 participó como candidato demócrata para el Congreso de EE. UU., admitió en 2017 haber votado por el republicano Donald Trump y no se desligó de esa tendencia hasta su fallecimiento.
Willie Colón, salsa y calle

William Anthony Colón Román nació el 20 de abril de 1950, en el sur del Bronx, barrio de Nueva York que también vio originarse al hip hop. A los 12 años, su abuela Antonia Román Pintor, la misma que le enseñó todo lo que tiene relación con su identidad puertorriqueña, le regaló una trompeta, que fue descartada para luego tocar el trombón.
A los 17 años, Willie lanzó su primer álbum El Malo (1967), donde sonaría un joven Héctor Lavoe. Aunque el origen de la salsa es difuso, se vincula con el estallido del latin jazz, con nombres como Tito Puente, Ray Barreto, Richie y Bobby Cruz, que vienen de escenarios más elitistas. Por lo que, como si fuese un artista de género urbano, Colón agarró el sonido tropical de las salas de estudio para reproducirlo en la calle.
Héctor Lavoe y Ruben Blades, las duplas de El Malo del Bronx
Después del álbum El Malo, siguió The Hustler (1968), dando mayor protagonismo a la voz de Héctor Lavoe y siguiendo una estética gangster, que se mantendría en otros álbumes con Lavoe. “Odio a todos los que aman / Y que felices están”, cantaría Héctor en Qué Lío, dejando claro que las letras, la gráfica y la música irían a la par.

Después del álbum El Malo, siguió The Hustler (1968), dando mayor protagonismo a la voz de Héctor Lavoe y siguiendo una estética gangster, que se mantendría en otros álbumes con Lavoe. “Odio a todos los que aman / Y que felices están”, cantaría Héctor en Qué Lío, dejando claro que las letras, la gráfica y la música irían a la par.
Junto a Héctor Lavoe, Willie Colón desarrolló 11 álbumes. Entre los que se destacan Asalto Navideño (1970), Crime Pays (1972), El juicio (1972), Vigilante (1983) o Cosa Nuestra (1968), disco que le rindió homenaje el reguetonero Rauw Alejandro en 2025. Temas de amor, desamor, la identidad latina y la vida de la calle son los temas en los que se centró su colaboración.
“Ay que los tres clavos de la cruz
Vayan delante de mí′
Que le hablen y le responda
Ay dios que me critique a mi′
Yo tengo aguanile Mai Mai”, Willie Colón y Héctor Lavoe (Aguanile).
En un momento, Ruben Blades aparecería en la vida de Willie Colón, que ya llevaba en la música un buen rato, y con él lanzaría cinco álbumes, siendo el primero Metiendo Mano (1977). Sin embargo, no sería hasta Siembra (1978) cuando su colaboración llegó a su mayor exposición. El álbum fue catalogado por la revista Rolling Stone como el disco de salsa más importante de todos los tiempos, donde no solo demostró la capacidad narrativa de Colón y Blades sino aterrizar los temas sociales con mayor crítica y reflexión. Además, de destacar el intro de Plástico, como una muestra de la capacidad musical de El Malo del Bronx de mezclar el ritmo tropical con funk, disco, flamenco, rock and roll y jazz.
Sin embargo, entre ellos tres, como una santa trinidad de la salsa, lanzaron un sencillo etiquetado por muchos como la mejor canción del género: El Cantante. Escrita por Ruben Blades, producida por Willie Colón y cantada por Héctor Lavoe fue parte del álbum Comedia (1978), que no solo volvió a colocar el reflector sobre Lavoe sino que le dio el apodo por el que le conocen hasta hoy en día.
“Yo soy el cantante
Muy popular donde quiera
Pero cuando el show se acaba
Soy otro humano cualquiera
Y sigo mi vida con risas y penas
Con ratos amargos y con cosas buenas”, Héctor Lavoe (El Cantante).
La carrera solista de El barón de la salsa

Willie Colón no solo iba acompañado, sino que piloteaba solo. Con su nombre, produjo 13 álbumes donde siguió destacando su capacidad musical para combinar sonidos, como en Gitana de Tiempo pa’ Matar (1983), donde realizó una hibridación entre salsa y flamenco.
En 1989, en el álbum Top Secrets, presentó El Gran Varón. La canción destacó su capacidad narrativa al contar la historia de un hombre que decide transformarse en mujer frente a la educación conservadora que recibió en casa. La tonada ha estado en el centro de la polémica por parte de la comunidad LGBTIQ, al considerarse una representación homofóbica de la vivencia de una mujer trans.
“Cuenta la gente que, un día, el papá
Fue a visitarlo sin avisar, ¡vaya, qué error!
Una mujer le habló al pasar
Le dijo: Hola, ¿qué tal, papá? ¿Cómo te va?
No me conoces, yo soy Simón
Simón, tu hijo, el gran varón
No se puede corregir a la naturaleza
Palo que nace dobla'o jamás su tronco endereza”, Willie Colón (El Gran Varón).
En 2008, Willie Colón cerró su discografía de álbumes de estudio con El Malo II. Así como inició, culminó. Pero antes de terminar su creación musical a finales de la primera década del siglo XXI, durante los 90 lanzó sus últimos hits que llegaron a las radios: Idilio de Hecho en Puerto Rico (1993) y Talento de Televisión de Tras la Tormenta (1995), otra canción polémica donde entra en debate la cosificación y juzgamiento a la mujer.
Willie Colón y Brasil, la influencia del país sudamericano en su música

Brasil, el gran coloso amazónico, que se encuentra en las aristas culturales hispanoamericanas, estando tan cerca. Willie Colón fue seducido por su música. Un país que la tristeza la canta alegre con el movimiento acelerado de la samba y la suavidad del bosa. Por lo que, El Malo del Bronx hizo varias reversiones de canciones brasileñas.
En el álbum Lo Mato (1972), entre las ocho canciones se esconde Voso, una canción que muestra la combinación de la salsa con el choro, ritmo tradicional brasileño, y utilizar frases del capoeira. Aunque no hay un vínculo directo con ninguna canción carioca, también se le atribuye al cantautor Edu Lobo.
La influencia carioca es tan grande en Willie Colón que deja varias muestras de su amor por el folclor brasileño, pero también covers de este. Uno de ellos es el famoso Oh, qué será? que aparece en el álbum Fantasmas (1981), pero que es una adaptación de la canción original de Chico Buarque, quien la compuso para la película Doña Flor y sus dos maridos (1976). Incluso, en la literatura, el intro que recita Colón se le atribuye a la escritora Clarice Lispector en su novela La hora de la estrella (1977).
“Yo creo en muchas cosas que no he visto, y ustedes también, lo sé
No se puede negar la existencia de algo palpado por mas etéreo que
Sea no hace falta exhibir una prueba de decencia de aquello que es tan verdadero
El único gesto es creer o no
Algunas veces hasta creer llorando
Se trata de un tema incompleto porque le falta respuesta
Respuesta que alguno de ustedes, quizás, le pueda dar”, Willie Colón (Oh, qué será?)
En el mismo álbum, Willie Colón también canta Mi Sueño. La canción original se llama Disritmia y la compuso Martinho da Vila para un álbum con su propio nombre, en 1974. En el álbum Solo (1979), el boricua presentó un tema instrumental llamado Urubatan, una versión del tema Urubatã del carioca Pixinguinha.
Usted abusó (1977), que canta junto a Celia Cruz, es la versión salsera de Você Abusou de Antônio Carlos y Jocáfi, del álbum Mudei de Idea (1971). Otro tributo a la música brasileña de Willie Colón es Cua Cua Ra, Cua Cua del álbum The Good, The Bad and The Ugly (1975), en el que pone verso a la base rítmica de la samba Qua Quará Qua Quá de Baden Powell, para el álbum Canto on Guitar (1971).
En la discografía de Willie Colón encuentras de todo un poco. Canciones para alborotar las baldosas de la pista de baile o barrer el asfalto de la calle. Tonadas para bailar pegado o pensar en el amor que fue o no fue. Ritmos que te llevan a la identidad africana dentro de la trinidad latinoamericana (criollo, afro e indígena). Ya sea una canción típica de la cultura boricua como Idilio o una versión salsera del carioca como O qué será, El Malo del Bronx entró al ADN latino para sonorizar los recuerdos. (JJ)
FUENTE: ECUAVISA.COM























